En estas noches de un día como hoy… la oscuridad es completa pasadas las 22:00. La temperatura baja de golpe a -5 grados y el trípode empieza a recibir un baño de escarcha. La neblina que flota en el ambiente va mojando todo lo que toca y por sublimación inversa […]
En estas noches de un día como hoy… la oscuridad es completa pasadas las 22:00. La temperatura baja de golpe a -5 grados y el trípode empieza a recibir un baño de escarcha. La neblina que flota en el ambiente va mojando todo lo que toca y por sublimación inversa […]
En estas noches de un día como hoy… la oscuridad es completa pasadas las 22:00. La temperatura baja de golpe a -5 grados y el trípode empieza a recibir un baño de escarcha. La neblina que flota en el ambiente va mojando todo lo que toca y por sublimación inversa […]
En estas noches de un día como hoy… la oscuridad es completa pasadas las 22:00. La temperatura baja de golpe a -5 grados y el trípode empieza a recibir un baño de escarcha. La neblina que flota en el ambiente va mojando todo lo que toca y por sublimación inversa […]

En estas noches de un día como hoy… la oscuridad es completa pasadas las 22:00. La temperatura baja de golpe a -5 grados y el trípode empieza a recibir un baño de escarcha. La neblina que flota en el ambiente va mojando todo lo que toca y por sublimación inversa se transforma en una fina capa de hielo.

Y es que hacer fotografía nocturna en un sitio tan húmedo como las Tablas de Daimiel, tiene sus pros y sus contras. 

Dejo la cámara programada para que realice una serie de fotografías durante dos horas y me preparo para esperar bien abrigado. Apago la luz de mi linterna frontal e intento distinguir los sonidos de la naturaleza en la noche. Oigo a las grullas quejarse, unos escandalosos ánsares, una conversación entre  autillos, el chapoteo en el agua de alguna focha… soy un extraño en este mundo que me rodea. De pronto oigo unas ramas crujir, no puede ser un jabalí ya que no he oído ningún gruñido. Enciendo la linterna frontal y descubro dos ojos brillantes a unos 10 metros frente a mi. Lo que me imaginaba… un zorro.

Fox, mi amigo nocturnoDe la oscuridad salió un zorro…


Sonido de un zorro reclamando su territorio

La primera vez que oí el sonido de un zorro en la noche, me asusto bastante, no sabia si había sido un animal herido, una persona a la que estaban apuñalando o ambas cosas a la vez. Astuto y travieso, con el paso del tiempo le coges cierto cariño y simpatía. En mi tienda de campaña tengo algunas marcas, arañazos de este animal, de cuando nos visitaba, por la noche, buscando la comida que guardábamos dentro. He oído otras historias de montañeros a los que les desaparecían las botas o zapatillas, o las encontraban a unos metros del lugar de acampada, roídas y destrozadas. Sí, es un bromista…

Fox, mi amigo nocturnoFox, mi amigo nocturno

No era casualidad que el zorro estuviese frente a mi, acercándose poco a poco. Ya lo había visto en otras excursiones fotográficas nocturnas en esta zona, pero siempre mantenía la distancia. Quizá mi olor lo haya reconocido de esas otras veces, o puede que sea aficionado a la fotografía y quiera intercambiar conocimientos, o que venga simplemente a hacerme compañía para que la espera fotográfica sea mas amena, o quizá tenga algo que ver con el hecho de tener un tupper abierto de pollo al horno, restos de las cenas de estas fechas navideñas. No lo se. Lo único que puedo decir es que me alegro de haber tenido su compañía… en estas noches de un día como hoy.

 

About the author

Los ingredientes del menú biográfico de este autor son: 6 cucharadas de informática desaliñada, 1/2 jarra de técnica fotográfica batida y bien fría, un buen chorrito de silencio oyente (del que no pica), unos trocitos de paciencia desmesurada, dos copitas de ilusión del Señorio del Buen Hacer, 1/2 Kg de humildad con mucha sencillez caramelizada, 2 Kg de creatividad macerada, un interés autodidacta bien molido de la marca "El Saber No Ocupa Lugar", una salsa preparada con verdes pirenaicos, amarillos manchegos, blancos andaluces, y azules cantabricos, 3/4 de solomillo de vive y deja vivir (bien limpio de vagos, cotillas y demás grasa inservible), una ración de cariño (del natural, no del congelado), 4 vasos de humildad con un punto de petulancia vaporizada, y todo ello aderazado con romero, mucho romero...

4 Comments. Leave your Comment right now:

  1. by TThatcher

    Ah! Que buena compañía para esas noches frías! Síguele la pista , queremos saber más de ese precioso zorro…
    Por cierto , what did the fox say ? 😀

  2. by BELÉN

    que majete el amigo que tas buscao en esas noches de cacería fotográfica!!!!

    • Recuerda que esa noche también estabas invitada pero no quisiste venir por no se que del frio… 😛

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