Boda Alberto y Maria

Boda realizada en Madrid el día 28-03-2015. La ceremonia fue en la Iglesia de la urbanización El Coto (El Casar-Guadalajara) y el banquete en el Casino Club de Golf Retamares (Madrid)

La semana antes, estaba en cama, con 39 de fiebre y el cuerpo dolorido. Llevaba tres días febriles, pero en mi cabeza sólo rondaba una idea. La Boda de Alberto y Maria y llegar a esta fecha recuperado, rendir al 100% y recoger todos los momentos que pudiese de este gran día. Después narrarlos por completo para la vista y el recuerdo perpetuo de los novios.
Esta es una pequeña selección de la historia del día de su boda.
Una parcela con la cancela abierta de par en par, y un bullicio dentro de siluetas cruzando la puerta de un lado para otro, que se sumaba a la algarabía de unos niños jugando en el jardín. Sin duda, era allí. María me había citado en casa de sus padres, donde se iba a vestir,  y de donde saldría la comitiva a la Iglesia de la urbanización de El Coto (El Casar-Guadalajara).
Entré con cierto sigilo, cámara en mano, preparado para retratar los acontecimientos que fueran desarrollándose naturalmente y sin intervención del fotógrafo. Quería ser un mero fotoreportero de lo que allí sucediese, el día en el que Maria y Alberto se darían el “si quiero” en el altar, ante su familia y amigos. Y presentándome a través de varios clics de cámara, fui conociendo a sus padres, hermana, sobrinos… mientras ellos quedaban emocionados ante la transformación que sufría Maria, como la aparición de la mismísima Perséfone, diosa griega de la primavera, recibiendo a tan florida estación.Boda Alberto y Maria_MG_5949
Un tradicional retraso hacia la iglesia, llevó a Maria ante un impaciente Alberto, al que se le iluminaba la cara nada mas ver a la novia. Tras una ceremonia religiosa, donde se consagraron con autentico liquido de Galilea, vino de Caná, se declararon marido y mujer abrazándose con familiares y amigos, y riendo divertidas anécdotas, como el típico  “¡¡ Vivan los Novios !!”.
Después de la preciosa preboda que hicimos, Maria y Alberto ya no querían fotografías de posados y elaboradas composiciones, a solas con el fotógrafo, por lo que la sesión de fotografías de exteriores, apenas duró 5 minutos. Querían compartir el máximo tiempo posible, con sus familiares y amigos, y que yo capturase aquellos momentos, sin artificio alguno.
Y así pusimos rumbo al último escenario donde tendría lugar el banquete, el Casino Club de Golf Retamares, en Madrid. Entre risas y viandas, brindis y abrazos, bromas y bailes, la noche puso punto final a este boda, en la que disfruté muchísimo, siendo participe de la alegría que envolvía a esta pareja, y del cariño que disfrutaban por parte de sus familiares y amigos.
Me quedo con una frase que el padre de Maria, me dijo nada mas conocerme, el mismo día de la boda: “Que bonito trabajo es el tuyo, Joaquin Sanjurjo”. Sonreí. No podía estar mas de acuerdo.